Francesa · Postre · Media
Crème Brûlée
Flan sedoso de vainilla con una costra de azúcar caramelizada fina como vidrio que se quiebra bajo la cuchara. Seis ingredientes, un soplete, pura elegancia.
La receta completa en 60 segundos
Crème brûlée, en 5 ideas
- El baño María es esencial; mantiene el flan sedoso en vez de gomoso.
- Cuela el flan para atrapar cualquier pedacito de huevo cocido y lograr un acabado perfecto.
- Un soplete de cocina da la costra más delgada y pareja; el gratinador es disparejo y riesgoso.
- Flambea justo antes de servir; la costra se ablanda después de una hora en el refri.
- Sácalos cuando el centro aún se mueva un poco; el flan termina de cuajar mientras se enfría.
Lo que necesitas
Ingredientes
- 2 tazas de crema para batir
- 1 vaina de vainilla, abierta y raspada
- 5 yemas de huevo grandes
- 1/2 taza de azúcar granulada, más un poco para las superficies
- 1 pizca de sal
- 6 cucharaditas de azúcar extrafina, para flamear
Cómo hacerlo
Preparación
- Calienta la crema con la vaina de vainilla y las semillas hasta humear, luego deja infusionar 20 minutos fuera del fuego. Retira la vaina.
- Bate las yemas, la 1/2 taza de azúcar y la sal hasta palidecer, luego incorpora poco a poco la crema tibia.
- Cuela el flan a una jarra, luego reparte entre 6 ramequines en una charola para horno.
- Vierte agua caliente en la charola hasta la mitad de los ramequines y hornea a 150 °C (300 °F) de 35 a 40 minutos hasta que los bordes estén cuajados con un leve temblor en el centro.
- Enfría, luego refrigera al menos 4 horas o toda la noche.
- Antes de servir, espolvorea 1 cucharadita de azúcar sobre cada flan y flamea hasta fundir y dorar. Reposa 2 minutos para que la costra endurezca.
Guarda las claras sobrantes en el congelador para merengues o tortillas; duran meses y nunca pagas por desperdicio.