Italiana · Guarnición · Fácil
Polenta
Harina de maíz molida a piedra cremosa, mantecosa y lisa, con borde crujiente si quieres. La cama perfecta para estofados y guisos.
La receta completa en 60 segundos
Polenta, en 5 ideas
- Vierte la polenta despacio mientras bates para evitar grumos.
- Una olla pesada evita que el fondo se queme durante la cocción larga.
- Está lista cuando se despega de los lados de la olla.
- Incorpora mascarpone en vez de parmesano para más riqueza.
- La polenta sobrante se fríe de maravilla al día siguiente.
Lo que necesitas
Ingredientes
- 1 taza de polenta gruesa molida a piedra
- 4 tazas de agua
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de mantequilla
- 1/2 taza de parmesano rallado
- Pimienta negra al gusto
- Hierbas frescas para servir (opcional)
Cómo hacerlo
Preparación
- Lleva a ebullición el agua y la sal en una olla pesada.
- Bate la polenta en un chorro lento y constante para evitar grumos.
- Baja el fuego a un hervor suave y revuelve con frecuencia.
- Cocina de 35 a 40 minutos, revolviendo seguido, hasta espesar y que los granos estén tiernos.
- Bate la mantequilla y el parmesano hasta lograr una mezcla cremosa.
- Sazona con pimienta negra y más sal si hace falta.
- Sirve en tazones y corona con hierbas frescas si quieres.
- Para polenta crujiente, extiende en un molde, enfría, rebana y fríe en sartén.
La polenta gruesa molida a piedra cuesta un poco más que la instantánea, pero la textura vale cada centavo.